Rosario de la Aurora

Los medios nos ponen al día de las manifestaciones
políticas en las ciudades, aunque sean de reducido
número; pero son pocos los que recogen los encuentros
multitudinarios de fe religiosa. El domingo se llenó
la Calle Santiago, convocados todos por la Legión de
María, para honrar a la Virgen al finalizar el mes del
Rosario ( rosario viene de rosas, las rosas de amor
que significan las avemarías) . La verdad, la víspera
por la noche no pensé asistir ( acababa de regresar de
un viaje y me acosté muy tarde); pero por mi
imaginación pasó esa multitud que se congregaría en
Colón antes del amanecer para ir juntos a la catedral
vallisoletana entonando las Avemarías y otros cánticos
a la Virgen. ¿ Cómo quedarme en la cama? ¢No, -me
dije-, y acudí a honrar con tantos vallisoletanos a la
Reina del Cielo. Una cosa me llamó la atención: la
cantidad de matrimonios que se veían.¿ Será porque hoy
no se trabaja?- me pregunté-. Lo cierto es que
muchísimas personas de Valladolid conservan la fe y
la atracción por las devociones tradicionales, que
llegan al corazón y lo llenan de esperanza. ¡Cuántas
madres no irían para pedir por la paz del mundo, por
asuntos de salud, de educación o de estudios de sus
hijos, ahora que comienza el curso académico! Y luego,
en mayo, acudirán otra vez esperando el laurel en la
cosecha de junio (son incontables los motivos). Desde
luego, la confianza que nos infunde la fe religiosa no
es reemplazable, y sabemos que la oración acompañada
es la más eficaz.

Josefa Morales de Santiago.